jueves, 28 de junio de 2007

De festivales

Este pasado fin de semana estuve en un festival de música, uno de esos extraños sitios donde miles de personas se juntan para beber y ver decenas de grupos en pocos días. El festival en cuestión se llamaba Graspop Metal Meeting, y reunió a más de 30.000 personas en el pequeño pueblo de Dessel, allá por Bélgica. No voy a comentar los grupos que iban ni lo bien que tocaron, porque no es ese el tema al que me quiero referir hoy.

Al mismo tiempo, otro festival de parecidas características se desarrollaba aquí, en España. Más concretamente, el Monsters Of Rock de Zaragoza. Dicho festival ha generado, una vez más, polémica por su deficiente organización, como todo festival que se celebra en estas tierras. Año tras año, la gente sale de los festivales españoles echando pestes, mientras los que nos aventuramos en Europa volvemos encantados.

Y digo yo, ¿cuál es la causa de esa mala organización, de esa continua repetición de los mismos errores? Porque a primera vista el motivo es simple: ganar dinero. Pero año tras año, los grandes festivales de rock y metal veraniegos de Europa reúnen más y más gente, y por tanto las ganancias se incrementan. Aquí mientras tanto, el continuo baile de localizaciones, de fechas, de nombres... hace del todo imposible que tengamos un festival serio.

Por contra, año tras año tenemos a nuestras amadas promotoras dándose de leches, quitándose grupos, pisándose fechas, y demás cosas bonitas. Maniobras para aplastar a la competencia que sin embargo no consiguen que el público en festivales españoles aumente de manera significativa.

Así que, señores, promotores: ¿Tanto cuesta ser competente? ¿Tanto cuesta mirar a los demás cómo un espejo en el que observar que se puede mejorar, y no cómo competidores por el público? Piénsenlo, señores de las promotoras españolas. O si no, puede que llegue el día en que incluso la apática gente de este país les de la espalda. Que es lo que se merecen, por otra parte, pero es algo que por la salud del rock en este país no puedo desear que pase.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hey, ya me explicarás esas deficiencias organizativas. La verdad es que de este tema no sé mucho y suena interesante.

Un saludo al senado.

Senador Freakus dijo...

Senador, no puedo estar más de acuerdo con usted.

He estado en algunos festivales a lo largo de mi dilatada vida, todos dentro del territorio español, y puedo dar fe de que la organización suele ser bastante lamentable.

Recuerdo un festival que se hacía en la playa, era cojonudo pero lo movieron y la cagaron.

Por lo menos en Gernika estuvo bien el tema, aunque creo que a los vecinos no les gustó mucho que el pitote se montara enmedio del pueblo...