Es una especie subnormal dotada de varios miembros. Generalmente, este subnormal no tiene tantos miembros como se le atribuye el nombre, así que los filólogos no saben de donde puede haber nacido el plural. Hay una densidad muy importante por kilómetro cuadrado por algunas poblaciones donde hay afición a la prensa de derecha y a la práctica deportiva de paddle, golf, y del tabaco de pipa.
Pese que al gilipollas nunca se le ha podido encontrar más que una, las mujeres se disputan este tipo de contribuyente, creyendo en la eficacia del plural que el sustantivo incluye. El gilipollas tiene siempre muchas mujeres, entre otras cosas porqué no tiene nada más que hacer , pero se tiene que decir que se le van con la misma facilidad que le vienen, pues cuando ellas encuentran el vacío de un plural que no es más que un singular, y no siempre erecto, entonces ellas van por otro camino y se van con otros, aunque también sean gilipollas pero no se nota mucho.
Hay que decir, en honor a la mujer en general y de la mujer del gilipollas en particular, que ellas prefieren siempre la cabeza masculina bien amueblada y bien organizada, y cuando tienen tiempo libre para la peluquería engañan al gilipollas y se enrollan con uno menos gilipollas. Así hasta llegar al hombre de siempre.
Pero el gilipollas enciende la pipa, dice una gilipollez y muere como ha nacido: sin enterarse que era gilipollas.
Para ti Ernesto.
jueves, 14 de junio de 2007
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