miércoles, 6 de junio de 2007

Bratislava

Nunca he estado en Bratislava. Ni siquiera en vacaciones. Claro que tampoco he estado en Londres, ni en otras muchas ciudades. Pero Bratislava tiene algo especial.

Tal vez sea el sugerente nombre, tal vez el Artmedia, tal vez sea porque en las listas de capitales sale discreta después de Brasilia, pero siempre puntualmente antes de Brazzaville, o tal vez sea por otro motivo que nada tenga que ver con todos estos. Pero tiene que ser una ciudad curiosa. Capital de un país que se quedó en la segunda mitad del nombre cuando estaban arrejuntados con los checos. Ser de Eslovaquia debe ser como si fuéramos de Celona. No no, mucho mejor estar siempre al principio (especialmente si hablamos de la ciudad condal). Nunca sabes por dónde van a cortar, y no es plan de quedarse sin cerveza.

Y hablando de cortes, Giovanni Silva nunca jugó en ningún equipo eslovaco. Este crack, que antes de llegar al Barça ya se había pateado media liga brasileña, y que posteriormente ha estado en Olympiakos y Al Hilal, milita ahora en el Ethnikos de la segunda división griega. Parece mentira. Un tío al que llegaron a apodar “el nuevo Pelé”... está claro que las expectativas a veces son traicioneras.

Aquí el enlace a la página web del Ethnikos (dale con el botón derecho, que si no os saca del blog). Si no entiendes el griego, más te vale ir aprendiendo.

http://www.ethnikos.gr/

Hablando de idiomas con segundo sentido para los que piensan mal. Nunca se me dio bien el francés. Lo estudié cuatro años en la ESO y no me sale. Con los otros idiomas no hay problema, pero el francés es muy aburrido (que me perdonen los franceses, belgas, algunos suizos, los habitantes de Haití y de la Guyana, y una gran parte de los africanos, especialmente del norte). Una vez dijo el maestro Eugenio:

El otro día leí en un periódico “Mujer enseña el búlgaro”. Fui, ¡¡y era un idioma, tu!!

No obstante, nunca hay que cerrarse a aprender nuevos idiomas (tanto sexuales como no sexuales). Yo estoy estudiando el binario. Es tan 1101-1111-1110-1111-10100-1111-1110-1111... ¡Pero hay que aprenderlo! Nunca sabes cuándo vas a tener que vivir en una comunidad de ordenadores inteligentes, super-robots y policías cyborgs de mente analítica e implacables métodos.

En fin, de momento no me planteo mudarme. Sigo en Sabadell, viendo Factor X los lunes por la noche después de cenar con mi familia. Ahora que lo pienso, me pregunto si hacen Factor X en Eslovaquia. ¿En directo desde Bratislava?

Y lo más importante: ¿lo presenta Nuria Roca?

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