Normalmente uno se duerme viendo un partido de béisbol, y aun más si no sabes cómo se juega. El personaje de hoy realiza un espectacular show en el diamante; después de protestar reiteradamente a los árbitros sin éxito, decide pasar a la acción y montar un numerito con las bases y hasta simular un bombardeo al árbitro desde el montículo. A veces no es bueno mezclar alcohol con deporte.
martes, 5 de junio de 2007
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